- O bien es una demostración de intolerancia por la opinión ajena, ejercida siempre a lo largo de la historia humana por regímenes fascistas o autoritarios, en clara oposición a las prácticas democráticas.
- O bien detrás de esa censura está la mano de Speedyto, una de cuyas especialidades es precisamente el continuo y numeroso ocultamiento de todas las opiniones que no le son favorables.
- Por cualquiera de las 2 razones, ya sea por iniciativa propia o por manipulación de Speedyto, los responsables de ese blog se pintan muy mal a sí mismos.
He aquí el mensajito (fragmentos) con leves retoques, con todo cariño para Speedyto:
"¿Asi que existe una nueva manera de premiar la sintonía de los oyentes? Al menos eso es lo que pretende hacernos creer Speedy Gonzales.
Por los 25 años de su emisora, nos ofrece descuentos y facilidades (a costillas de Royal Caribbean naturalmente, no de Speedyto naturalmente) para que los más incautos de sus oyentes se endeuden en un crucero por el Caribe para que él, Speedyto, pueda viajar gratis. Es como si yo organizara e invitara a una fabulosa fiesta por mi cumple, pero... les dijera a los invitados que tienen que pagar por su consumo. Visualicen la figura.
Empezaríamos a creer en la sinceridad de sus palabras, cuando dice que quiere "compartir con los oyentes" las celebraciones por los 25 años, si, por ejemplo, sorteara entre ellos su cupo en el crucero. Pero, por supuesto que no lo va a hacer, Speedyto no se pierde nada gratis, ni cruceros, ni extirpaciones de lunares ni la mínima cosa. Hasta cuando compra un televisor pide rebaja. Me pregunto si su pan de cada día también lo obtiene por canje.
O sea que quien en realidad va a celebrar a lo grande el aniversario 25 de su emisora va a ser él, solito, quizás con algún miembro de su staff en el mejor de los casos. Pero sus oyentes... van a tener que mirar y aplaudir, porque si alguno de ellos se sube al crucero va a ser a costa de resignarse a pagar sus buenas cuotas mensuales, mientras que Gonzales se la llevará de alivio.
Viéndolo bien, esa es otra de las innumerables muestras de lo mucho que Speedyto estima, quiere y respeta a sus oyentes. Ya, en cierta ocasión, en cierta revista, una oyente crítica escribió acertadamente que Speedyto trataba a sus oyentes como a un "mal necesario".
Y pongo el parche antes de que salga el chupo: posiblemente diga que soy un oyente frustrado porque no me complacieron con un pedido musical o porque alguna vez quise trabajar en su emisora y no me abrieron sus puertas. Jajajay! qué argumento tan paparulo: ni lo uno ni lo otro: nunca he pedido canciones a ninguna emisora, menos aún a la de Speedyto. Y tampoco me ha pasado nunca por la cabeza la idea de trabajar en ninguna estación radial. Mis aficiones y mis estudios me llevan por otros caminos.