El jueves Speedyto pisó un palito que nadie le había puesto. Él solito convirtió en palito nuestros comentarios, y él solito lo piso sin ayuda de nadie. Se acomidió a darnos respuesta sin haber recibido invitación para hacerlo. Y lo hizo como acostumbra, usando insultos en lugar de argumentos.Este blog existe porque existe libertad de expresión. Nosotros no buscamos un diálogo con él ni con nadie. No le ponemos palitos a nadie. Simplemente expresamos nuestros puntos de vista respecto a situaciones o personajes que en mayor o menor medida son públicos. Como ciudadanos de un estado con libertades individuales básicas consagradas tenemos pleno derecho a hacerlo... Y al que le pique que se aguante... o se rasque.A manera de respuesta a la "respuesta" de Speedyto, voy a publicar un minucioso análisis entre semiótico y psicoanalítico que un colaborador de este blog; Ángelo Riva Figallo, hace (a invitación nuestra) de los términos que el susodicho Speedyto emplea en su respuesta. Pero en estos 2 días he recibido otros mails con el mismo propósito e igualmente agudos, que me parececería injusto no consignarlos aquí por el tremendo interés que les encuentro. Por eso decidí finalmente no desperdiciarlos y, con la respectiva autorización de c/u de autores, voy a extractarlos en sucesivas fechas.Por esta única vez entonces cedo el titularato y yo me voy a limitar a hacer las glosas (en rojo) entre párrafo y párrafo, que por otra parte son fragmentos que mi alter ego le remitió a Speedyto el viernes 9, como respuesta a su "respuesta".Aquí va el resumen:Speedy Gonzales sostiene -y no es la primera vez que lo dice al aire- que quienes lo critican o discuerdan con él -o no siguen o aceptan dócilmente sus pareceres o campañas- son imbéciles, idiotas, estúpidos, no civilizados, no evolucionados, paparulos. O bien, envidiosos y picones.El jueves 8 soltó algunas de sus acostumbradas frases contra los oyentes que no lo franelean. Consigno algunas: "Envidiosos y picones... y alguna envidiosa y picona por ahí"; "Porque quieren parecerse a nosotros"; "Nos critican pero están ahí, pendientes de nosotros, no nos dejan, nos extrañan"; "Ladran, Sancho, señal de que avanzamos".
Analicemos:
ENVIDIA Y PICA: Me pregunto ¿Habrá alguna persona que encuentre en Gonzales algo digno de ser envidiado? ¿Qué es Gonzales? Un locutor que en décadas ya de labor profesional ya la edad que tiene ha alcanzado cierta, muy discreta, relevancia. ¿Será eso lo que le incomoda? Dado que su perfil tiene fuertes lazos con la megalomanía, podría ser así.
No puedo sentir envidia por una persona que a cada paso da muestras de insolvencia profesional. A Bianca la tiene ahí para cubrir sus vacíos recurriendo constantemente a ella. No se acuerda de intérpretes ni de títulos ni de fechas. O los confunde. O da información equivocada con un tono de seguridad, que quien no sabe le creería.
¿Qué tiene Gonzales además que pueda ser envidiado? ¿A su edad tiene una familia o una novia deslumbrante, por ejemplo? ¿Tiene fortuna? ¿Tiene talento? ¿Tiene por lo menos belleza física?La verdad es que no le veo nada que pueda despertarme envidia.
A mis 28 años tengo una profesión que me fascina (arquitectura) y un trabajo en el extranjero que satisface mis expectativas iniciales. No me considero un adonis pero tampoco soy feo. Tengo una muy linda novia en Florianópolis y también, antes de terminar mis estudios, he recorrido mundo durante casi 4 años... sólo que con mi plata y mis esfuerzos, y ese detalle me llena de satisfacción.
No, no lo envidio Sr. Speedy Gonzales. Tengo todo lo que me he propuesto en un primer plazo y voy a seguir cosechando el fruto de mis esfuerzos.
("Yo sí te envidio Speedyto, yo también tengo vocación de parásito. A mí también me gustaría vivir de canjes, necesito un chequeo médico, unas cajitas de vino pa' la casa, una cena gratis pa' los amigos que vienen de California, un viajecito por el Caribe y otras cositas más, a mí también me gustaría deslumbrar a mis conocencias con galas que no salen de mi bolsillo. A ver si me ayudas. ")Tampoco quiero parecerme a usted. Me han educado para valerme por mí mismo, para que me cueste, si quiero celeste, sin estar picando un poco aquí, otro poco allá. Y no tengo problemas para entablar relaciones afectivas con la mujer. No sufro de misoginia, no utilizo ningún programa radial (tremenda responsabilidad que debiera recaer sólo en personas con madurez) para insultar mujeres o mandarles mails poco caballerosos sin pizca de respeto ni de ética, para aprovechar la primera oportunidad para lanzarme contra ellas (esas actitudes tienen un calificativo bastante vergonzoso pero adecuado, saquen Uds. sus conclusiones). Sí, sería terrible parecerme a usted. No me gustaría parecerme a una persona inmadura. Inmadurez que se refleja, en este específico caso, en la incapacidad para asumir opiniones o criterios contrarios, en esa rapidez para responderlos con agresión verbal. Invito a quienes lean esto a que imaginen a celebridades locales o extranjeras (que no sean de extracción lumpenesca, aclaremos) digamos a un Juan Diego Flórez, a un Christian Meier, a un Brad Pitt, a un Anthony Hopkins, respondiendo las críticas con la grosería a la que nos estamos refiriendo. Y eso que, muchas veces, tales personajes, verdaderas celebridades, reciben críticas realmente injustas o invasivas de su vida privada. Esas personas han alcanzado un nivel de madurez admirable, a diferencia de Gonzales, cuyo desarrollo emocional parece haberse quedado (y me baso en lo que se le escucha) en la infancia.("Yo sí quiero parecerme a ti Speedyto. Me gustaría ser un as de la picardía criolla, me gustaría ser Mr. Canje II")LADRAN, SANCHO... Bueno, respecto a eso no hay mucho que decir. Como es su costumbre, Gonzales repite frases como un lorito, sin aparentemente entender el significado de lo que dice o sin estudiar sus facetas.
Los perros no sólo ladran cuando Alonso Quijano avanza. Ladran también cuando detectan a un pillo agazapado. O cuando quieren levantar una liebre. Y además, el hecho de que ladren a alguien que pase no significa nada, el que avanza podría ser un malhechor merodenado por ahí.
NOS CRITICAN PERO ESTÁN PENDIENTES DE NOSOTROS... Cuando el científico está pendiente de la bacteria que tiene bajo la lupa no significa que ame a la bacteria. Cuando las autoridades están pendientes de cada paso de los malhechores no significa que amen a los malhechores. Muchas veces, estar pendiente de algo o alguien no es amor ni dependencia, sino cuestión de higiene, de salubridad.