No, estimados seguidores y fanáticos de este blog, nada de pánico ni de especulaciones raras. Gracias por esos mails preocupándose por lo que pudo haberle pasado a este espacio. Pero no hubo nada de lo que suponen: no desaparecimos como blog, tampoco nos desaparecieron, mucho menos nos quedamos sin material! Cómo se les pudo ocurrir esto último. Nada que ver: Speedyto nunca dejará de ser quien es, nunca renunciará a su idiosincracia, o sea que siempre tendremos abundancia de material para comentar. La razón de nuestra momentánea desaparición es más simple: nosotros también tenemos derecho a tomarnos unas semanas de vacaciones en el sur. Claro, lo hicimos en mal momento, justo cuando está aumentando la cantidad de lectores del blog, pero la verdad es que no hubo manera de evittarlo, no podemos decirle al verano que nos espere. Después de todo, el espectáculo de las tangas, de las curvas femeninas bronceadas y el aire puro del mar resultan más tentadores y placenteros que estar encontrándole las hilachas a Speedyto. Pero aquí estamos de vuelta, muy dispuestos a seguir demostrándole al hombre que no a todos nos puede meter el dedo.
Quise descartar las 2 entradas y media que estaban listas para ser publicadas, y ocuparme de las últimitas del pata, pera las colaboradoras del blog me dicen que no lo haga, que no las deseche porque no han perdido actualidad. Así que para transar he decidido resumirlas para poder, desde la semana (o quincena) siguiente, ponernos al día en esta amena actividad (dicho sea de paso desde esta entrada empezaremos a cumplir nuestro ofrecimiento de publicar las fotos de nuestras colaboradoras más cercanas, miren arriba a la izquierda).
Y basta de preámbulos, aquí van los resúmenes (y conste que fueron escritos en semanas pasadas, lo aclaro por sí les parece que me he quedado dormido todo este tiempo):
Speedy Gonzales parece tener una "filosofía profesional" que lo empuja a creerse un redentor de la cultura, de las buenas maneras y de la corrección idiomática, respecto de sus oyentes, de sus colegas y del prójimo en general. Es risible esa pretensión, pues este extraordinario fingidor, al asumir esa postura quiere hacer creer, no sé a quién, que es una persona competente para tales menesteres. Pero no pues; quizás algunos de sus oyentes, aquellos a quienes él mismo muy acertadamente llama paparulos, puedan tragarse ese cuento, pero la mayoría nos reímos de eso, hasta tener que ir al baño.
Ya en entradas anteriores hemos consignado algunas de los botones de muestra, verificables en las repeticiones de su programa diario (que muchos oyentes grabamos como prueba) que ponen en evidencia el nivel cultural (!) de Speedyto. Decir por ejemplo que David Copperfield es un "legendario personaje de las praderas" o que "empatía puede ser simpatía o antipatía" son 2 de las más clamorosas muestras de las miserias de su "nivel cultural". Hay una infinidad de ejemplos que los vamos a ir citando poco a poco, en futuras entradas, de acuerdo al tema. Ahora sólo quiero referirme a otros 2, igual de clamorosos: su fanática seguridad de que la desneuronada mexicana Thalía es una extraordinaria cantante, una artista. No digo que a uno no le puedan gustar las calabazas; a mí también me gustan algunas de ellas, porque son guapas o tienen un cuerpazo, no está prohibido y no hay problema, pero de allí a considerarlas eminencias artísticas, a querer imponerlas como dechados de bondades artísticas, y sobre todo a agredir de palabra (con insultos) u obra (con remedos ridiculizantes) aquienes no están de acuerdo, hay un trecho enorme que revela bastante de quien sostiene tan descabelladas tesis. A nadie con "2 dedos de frente" (expresión gonzaliana), a nadie que no sea él, se le podría ocurrir que esa sucesión de alaridos berrinchudos, por momentos estreñidos, interrumpidos a veces por un aullido como si le pellizcaran el poto, puede ser un sostenido digo de ser estudiado en los conservatorios, como parece querer Speedyto. Si él, teniendo la obligación (pues es su oficio) no es capaz de distinguir la paja del trigo pues... ¿de qué nivel cultural estamos hablando! Y después dice: "... a los que apreciamos el arte musical... ". Vaya si esos son los límites de su capacidad apreciativa... En las manos de Speedy Gonzales entonces, ese su afán de elevarnos culturalmente se convierte más bien en un proceso de "analfabetización". Antes de querer elevar el nivel cultural de nadie, Speedyto, preocúpate primero por superar las miserias de tu formación profesional y cultural, pues tú mismo te encargas de demostrar a diario que las tienes listas para el gato.
Menciono otras 2 perlas de Speedy, para corroborar lo dicho en el párrafo anterior y para tocar en simultáneo el otro tema: el de su manía por estar corrigiendo y reprochando a todo el mundo. Un día se avinagró con un oyente que no recordaba la canción de Elizabeth B. Jenkins, reprochó por enésima vez la falta de atención y de memoria de sus oyentes, pero medio minuto después le escuchamos lo siguiente (refiriéndose a la misma cantante): "... incluso ha escrito un libro, ehhh... ¿Cómo se llama el libro, Biankita? ¿Recuerdas el título del libro Biankita?" Jajajajajajajaja, tanto critíca a los desmemoriados y él resulta ser el desmemoriado padre. O sea, como de costumbre, los demas no deben equivocarse, no deben tener falencias, pero él... él tiene corona, él sí puede equivocarse, olvidarse, charlatanear, perder el tiempo con garrulerís, etc. los demás, no. Predica con el ejemplo Speedyto. Empieza por criticarte tú mismo, que en ti hay todo lo que criticas en los demás, sólo que en mayor cantidad.
No me alcanza tiempo para más, así que lo dejo justo aquí. Para la siguiente entrada les anuncio tocar el tema de los mails que "recibe" de sus "oyentes del extranjero" y de una extraña dependencia de Speedyto, y de otro personaje de su emisora, respecto de otro programa en otra emisora.
A los nuevos oyentes les aconsejo leer este blog desde las entradas iniciales. Allí se enterarán de nuestra declaración de principios y de nuestros motivos y razones.
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