La malcriadez de Speedy Gonzales no va a acabarse nunca. Sobre todo cuando tiene al frente a una mujer. Ya se ha comentado en este blog (y también salió en una revista hace varios meses atrás una crítica al respecto) la costumbre malcriada de interrumpir a Bianca, incluso cuando él mismo le cede la palabra o le pide una opinión. Basta que ella empiece a hablar (a pedido de él generalmente) para adivinar que no va a alcanzar a pronunciar ni 3 palabras seguidas, pues él ya está interviniendo, sobreponiendo su voz, con ese tonito de sabelotodo que lo caracteriza, aunque en su caso sería más exacto decir sabelonada, porque todo lo que dice es puro y simple palabreo. El caso es que la pobre Bianca casi nunca puede completar una frase porque al malcriado que tiene al costado, o al frente, le encanta oír todo el tiempo su propia voz. Eso debe ser parte del narcisismo al que se ha referido Eliseo.
Lo peor es que esa conducta no se manifiesta sólo con Bianca o Liliana cuando lo visita, sino sobre todo con las invitadas. Ayer con Alba Cogorno se porto con la misma falta de cortesía y respeto, pero no alcanzó ni de lejos a la grosería del miércoles para con la licenciada Sonia Galloso, quien prácticamente se vio impedida de hablar. Desde el comienzo de la entrevista, con una actitud digna de un patán consumado, y con ese su conocido afán de "lucirse" ante sus invitados, nos soltó sus pesadas peroratas, que quizás a él le parezcan impresionantes o inteligentes, aunque de una u otra no tengan nada. La presentación repetitiva y pesada casi nos hace dormir. Y apenas la licenciada abría la boca para decir algo, Speedy Gonzales la cortaba con sus comentarios pedantes. El invitado parecía él, porque durante el 80 % de la entrevista se le escuchó a él y no a ella (ahí está la repetición grabada si no me creen). Y ni siquiera la dejó despedirse en las 2 oportunidades en las que él mismo la invitó a despedirse. No pudo decir ni siquiera gracias, porque ya el otro estaba dándole a la lengua. Y al final, cuando la invitó a "agregar algo más", quien agregó algó más fue él. Otra oportunidad más en la que por querer dárselas de informado, culto (jajaja) y competente, termina dándonos a conocer su ignorancia, su ingenuidad y su patanería. por eso lo consideramos un PAVO IRREAL. Pavo por pavo, es decir por tonto y vanidoso, e irreal porque las cualidades que él cree tener no existen. Así de sencillo.
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