Uno de sus fans me pregunta vía mail por qué nos la "hemos agarrado" con Speedyto, por qué más bien no destacamos "lo positivo" de su desempeño como DJ. Respondo gustoso y agradecido porque me brinda la oportunidad de refrescar y actualizar los móviles y fundamentos de este blog.
En cada post terminaba yo invitando a los lectores nuevos a leer nuestras primeras entradas, donde de una manera más o menos explícita damos a entender nuestras razones y principios. Como en los días que corren no siempre se dispone de tiempo para retroceder en el blog, sobre todo cuando la operación no se toma la molestia de apurarse un poco, se me presenta ahora la ocasión de desempolvar esas primigenias explicaciones, lo que me sirve para también dar respuesta al inquieto admirador de Speedyto.
No nos la hemos agarrado con nadie. No se trata de eso. Si nos ocupamos de Speedy Gonzales es, entre otras razones, porque durante años él ha utilizado su programa para agraviar. Para insultar, sí: insultar, a todo el que no pensaba como él, a todo el que no era como a él le gustaba, a todo el que se "atrevía" a tener una posición distinta. Para insultar igualmente a mujeres, sí: insultar a mujeres, insultarlas o ser sarcásticamente malcriado con ellas, al aire o por mail. Por suerte hay otro par de blogs donde están colgadas esas grabaciones y las copias de esos mensajes, que son los mejores testimonios y recordatorios de esas sus valientes "faenas radiales" en épocas no muy lejanas, más bien bastante cercanas.
Speedyto, durante esos tiempos hacía lo indecible por hacer creer al aire que era objeto de solamente elogios por parte de sus oyentes. Cosa que era por demás falsa. Lo que pasaba era que acostumbraba no leer los mails que le llegaban con críticas o con reparos a su conducta al aire. Los escondía del público y los contestaba en privado de manera soberbia, agresiva o insultante. Y si se trataba de una mujer, zahiriendo y menospreciando (quizás por eso en este blog la mayoría son chicas). Las pruebas de lo que acabo de decir están ahí, en los otros blogs que se ocupan de Speedyto; y sobre todo las tiene él mismo: en los archivos grabados de su programa diario, por si alguien quisiera desmentirme.
Por eso nació este blog. Para dar un espacio de respuesta a los agravios del patita. Teniendo en cuenta, como escribió una oyente en una revista, que Speedyto se aprovechaba de que ninguno de los agraviados por él tenía una emisora o un programa radial para defenderse de los ataques o responderle en igualdad de condiciones. O sea, era muy valiente el pata tomándose esas ventajas.
Y si ponemos de relieve las deficiencias profesionales de Speedyto no se debe a que miremos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Eso lo hace él. Lo hacía, al menos. En los medios hay un montón de gente que se equivoca, comete errores o es francamente inepta. Pero la mayoría de ellos no mueven a la burla ni a la crítica. Más bien caen simpáticos, porque nos recuerdan las limitaciones humanas, nos recuerdan que somos humanos. ¿Por qué entonces nosotros hacemos hincapié en el déficit profesional de Gonzales? Porque mientras otros reconocen con verdadera humildad sus deficiencias, mientras se nota en ellos un reconocimiento de sus limitados alcances, de sus lagunas formativas, de sus insolvencias, se les nota al mismo tiempo una voluntad por elevarse y superarse. En Speedyto en cambio se nota, se notaba, la arrogancia funcionando a full, teníamos al pontífice de la corrección, de la perfección, de todas las cualidades y virtudes, tomándose la libertad de criticar, corregir y mofarse explícitamente de los oyentes y colegas. Él era (sigue creyéndolo aunque ahora se cuida de explicitarlo) el único que hablaba con corrección en los medios, el único que traducía bien los títulos de las canciones (jajaja! ya vamos a ocuparnos pronto de eso), el que no se equivocaba, el que entrevistaba mejor y todos los etcéteras imaginables. Ese aire de superioridad que ejercía con prepotencia y desdén, fue lo que despertó en cantidad de oyentes la necesidad de quitarle las telarañas de los ojos para que el hombre se viera a sí mismo tal como realmente es, y no como su fantasía megalómana le hace creer. Speedyto no es el mejor ni el más grande en ningún aspecto. Todo lo contrario, es uno de los "profesionales" del micro que mayores yerros, carencias y deficiencias ostenta; uno de los que necesita aprender y corregirse más, necesita con urgencia una dosis alta de modestia y objetividad respecto a sí mismo. Sus patinadas y porrazos en todo orden de cosas son cosa de todos los días; a Bianca la tiene ahí como tabla de salvación, anda preguntándole todo el tiempo acerca de todo lo que él está obligado a saber o recordar, por que es su trabajo, es su responsabilidad. Bianca, excesiva, equivocadamente condescendiente, para sacándolo de cada apuro.
Por último el señor que me escribe me dice que por más que escucha no encuentra nada de lo que nosotros criticamos en Speedyto. Dos cositas al respecto, escuche Ud. con más atención o revise con los 5 sentidos las repeticiones grabadas (le estoy enviando vía mail los url de los otros blogs donde podrá escuchar todas las veces que quiera cada una de las cosas que expongo en esta entrada. Segundo: sucede que a partir de la aparición de nuestro blog (que coincidió con la etapa final de una oleada de críticas por parte de distintos oyentes hacia Gonzales en distintos diarios y revistas, y que duró varios meses) es que Speedyto empieza a cuidar la lengua, a medirse en los insultos, la sorna, la malcriadez, la patanería al aire, es a partir de entonces que empieza su estrategia de fingir amabilidad, respeto, cortesía. Cosa que le cuesta mucho según todo el mundo advierte, porque de vez en cuando, casi sin motivo, explota y se le sale el verdadero yo; como dicen las chicas aquí: se le cae la piel de cordero y se nos muestran los colmillos y las garras de uno de los peores lobos del medio.
Acabé por ahora. Sigo postergando el solicitado tema de las estrafalarías traducciones de Speedyto (que él cree exactas e incuestionables), de ese su inglés de academia barata. Es todo un espectáculo escucharlo en esas circunstancias.
Y como de costumbre, invito a los lectores nuevos a hacer lo posible por remontarse hasta nuestros primeros posts.
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