El 9 de octubre, ante un comentario de Bianca, el tío Speedy Gonzales dijo, jalando agua para su molino: "Quieres decir Bianquita que los hombre somos como el vino, cuanto más añejos más apetitosos". ¡Jajajajajaja! (la risa es mía). Bianca le respondió con una gran verdad: "Algunos, algunos". Yo diría por mi cuenta: "Pocos, pocos". Ya lo hemos hecho notar en anteriores ediciones del blog (y es uno de los comentarios favoritos entre los oyentes que se matan de risa con las ocurrencias gonzalianas): una de las principales preocupaciones de Speedy Gonzales es tratar de meter en la cabeza de quienes lo escuchan, yo sospecho que especialmente entre las mujeres, la idea de que los hombres cercanos a la ancianidad, "hombres maduros", como le gusta repetir, son hombres que, quieras o no, causan un efecto emocional o de ese tipo en la mujeres jóvenes, quienes según esa teoría van a terminar derritiéndose nada más que por ese hecho. Tremendo mito. Tremendo mito pasado de moda. Hubo una vez en que la mujer, no en su totalidad como género pero sí en cantidad considerable, era un ser desneuronado que sucumbía fácilmente ante ese tipo de engañifas. Pero ahora ya no.
Las mujeres de hoy constatamos que la cantidad de años en el hombre no garantizan madurez ni inteligencia emocional ni experiencia ni ninguna otra cosa que pueda provocar admiración, ni menos embeleso. Speedy Gonzales, de acuerdo a lo que le escuchamos con frecuencia, de acuerdo a sus actitudes, es un pata que vive anclado mentalmente al pasado, a esas etapas de la protohistoria femenina que no existen más. No sólo vive con esos prejuicios sino que demuestra sin ayuda de nadie una inmadurez terrible que se manifiesta en su desdén y su falta de respeto hacia la mujer, hacia los jóvenes, hacia sus colegas y hacia sus propios oyentes. Él la baraja afirmando que todas sus patanerías son en "buena onda, con cariño". Jajajajajajajaja. Cómo no, seguro que si alguna vez le clava un puñal a alguien por la espalda también será "con cariño y con muy buena onda", Jajajajajaja.
A las mujeres nos agrada la madurez en el hombre. Y esa madurez hoy en día es más frecuente en hombres jóvenes que en vejetes que parecen haber malgastado su juventud adorándose a sí mismos. Hay también chicos con una experiencia que supera ampliamente a la de cualquier tío jactancioso y malcriado. Es cierto también que sí hay hombres mayores que ostentan todas esas virtudes, Y en esos pocos casos su edad sí que resulta un plus adorable. Pero son pocos esos afortunados, y Speedy Gonzales definitivamente no es uno de ellos.
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