lunes, 1 de diciembre de 2008

"BANDERILLERO DE SÍ MISMO" (por Viviana)

Cada vez que me cabe el triste deber de ocuparme de Speedy Gonzales, lo primero que se me viene a la cabeza es el dicho de mi abuela: la ignorancia es atrevida.

Cada vez que su bilis lo impulsa a soltarnos su aburrido discurso en contra de la tauromaquia -campaña que increíblemente ni él mismo sabe cómo definir, tras tantos años de lo mismo- Gonzales debería limitarse a machacarnos con esa su mentira del "amor a los animales", y no arriesgarse temerariamente a "ocuparse" de temas que de lejos se nota que no conoce ni por el forro: cultura, civilización, salvajismo, barbarie, entre otros, son conceptos que muy obviamente escapan a su esfera de conocimientos (demostradamente paupérrima); le quedan grandes, lo sobrepasan, y cuando quiere adornar su lenguaje con ellos se nos asemeja a quien ridículamente quiere competir en fórmula 1 sin siquiera saber para qué sirve el timón o cuál es el freno y cuál el acelerador. Pero salto el punto, Ángelo Riva se está ocupando de profundizarlo.

Por respeto a sí mismo, por no añadir una muesca más a su historial de ridículos, debería limitarse a intentar hacernos creer que lo hace por que es una especie de paladín que se bate espada en mano defendiendo a los pobres toritos. "Más que defensa de los toros - nos aclara- es la defensa de la vida"... ¿Sí? ¿De verdad?... ¿Creerá este señor que somos tan cortos de memoria? ¿Acaso en esa su campaña antitoreo no se regodeaba, hace apenas un año y más, con la idea de los toreros "reventados" por el toro? ¿Acaso no se relamía de gusto repitiendo y volviendo a repetir en la misma vez y en días distintos, la cantaleta de los toreros "reventados" por los toros? Reviso esas grabaciones y me estremezco con el tono de sadismo con que hacía esos comentarios. ¿A qué entonces se estaría refiriendo con defensa de la vida, de la vida en general, como le gusta recalcar? ¿Los toreros serán materia muerta para Gonzales?

Y sostengo que esa campaña es una mentira en él porque la vida nos enseña a creer en las personas que llevan a la práctica sus prédicas. Respeto y admiro a esas personas, médicos, religiosos, socorristas, etc., que en nombre de sus creencias se internan en las selvas o en cualquier zona inhóspita del planeta para servir al prójimo, renunciando a una vida cómoda y rutinaria, sin amedrentarse ante la posibilidad de renuncias, privaciones y riesgos. Respeto y admiro a los amigos de los animales que se dedican verdaderamente a ellos, que se dejan de palabrerías y en real entrega conceden su esfuerzo principal a la preservación de las especies y a su asistencia. Respeto y admiro a los que, por lo menos, dan la cara y hacen de su vida un ejemplo de consecuencia con su discurso. Recuerdo, por ejemplo, a Enrique Escardó, que ha sido entrevistado algunas veces por Speedy Gonzales. Escardó baja al llano a enfrentar puntos de vista opuestos y a sustentar los propios, en cuanta oportunidad se le presente; no le rehuye al compromiso real ni a sus consecuencias.

Gonzales, aparte de su cantinflesco y repetitivo discurso, ¿hace algo realmente efectivo por los animales? NO, no hace nada más que hablar. Y las personas que se escudan detrás de sólo palabras, suscitan desconfianza, sorna y sonrisas de cinismo. 

Recordemos -viene a cuento- la ocasión en que metiéndonos ese otro cuento de que él no quería volver a la radio, que Bianca era "la culpable", que ella lo había convencido (pues, mi hermano -como dicen los mexicanos- una persona madura, con criterio y con los pantalones en su sitio no se deja convencer si no quiere, ¿no?) dijo más o menos lo siguiente: "Si no fuera por Bianca yo no estaría aquí haciendo radio, yo podría estar en un crucero alrededor del mundo"(!!!!) ¡Increíble! ¡Nada menos que en un crucero alrededor del mundo (y por canje, seguro). Un verdadero paladín de la justicia animal, hubiera podido decir: "de no ser por Bianca, yo no estaría aquí haciendo radio, podría estar en el África luchando por la conservación de las especies en peligro de extinción. O en Pampa Galeras, pelándome de frío, pero defendiendo a las vicuñitas de los cazadores furtivos, o... las posibilidades son infinitas. Pero no, nada de eso, para este ejemplar paladín de la justicia animal la única opción era como de costumbre... ¡él mismo! Ni los animales, ni la vida en general, sino sólo su propio yo, su propio placer (y por canje, seguro).

Quizás sintiéndose a salvo escudado en la frase dijo alguna vez, concordando con lo que le escribió un oyente: que la única manera de acabar con la tauromaquia era, no las protestas callejeras ni actos parecidos, sino la educación. "De acuerdo" dijo él. Yo también estoy de acuerdo, pero no nos olvidemos Sr. Gonzales de completar la frase: Se educa con el ejemplo. ¿Y qué ejemplo puede dar Ud.? ¿Va a educarnos con el ejemplo del puro palabrerío? ¿Qué es mejor ejemplo, un hombre de acción o un charlatán? Reflexionemos.

Y les regalo esta fotaza maldita (un tesoro verdadero) de una pareja legendaria del cine y la TV mundial, que estuvieron vigentes hasta hace un par de décadas más o menos. No me pidan más que con eso ya se ganaron suficiente.

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