lunes, 31 de marzo de 2008

CUARTO BOMBÓN DEL AÑO

¡¡¡Qué ojos!!! Qué belleza de mirada.
Después de contemplar a esta beldad, a esta reina, a esta sirena encantada, creo que todos los seguidores de este blog nos habrán disculpado la demora. Sí, nos excusamos nuevamente, pero prometemos a partir de ahora no desaparecer... por tan largos períodos. Tampoco estaremos cada semana, claro -aunque esa era la idea inicial- pero hemos visto que demorarse un poquito -sin exagerar- está dando buenos resultados.

Viviana quiso esta vez hacerse cargo de dos temas "producidos" por nuestro engreído, Speedyto, pero de casualidad nos llegaron los comentarios -sobre los mismos puntos- de nuestra recordada Jocelyn, que aunque no es C&C (integrante de este blog) es una colaboradora activa y muy apreciada. Así que por deferencia con los invitados le daremos preferencia a sus interesantes puntos de vista, por segunda vez... y que Viviana se quede esperando hasta una nueva oportunidad (jijijijiji). No se pierdan los comentarios de Jocelyn que la verdad: arden.

Y no se pierdan tampoco mis 2 entradas. Una cortita sobre la adorada calabaza de Speedyto: Thalía. Y la segunda, en la que incluímos la foto de Milena, otra de las integrantes fundadoras de este blog, la más chibolita de ellas, en un alto de cuando el staff completo de C&C volvíamos de ricos días de playa en Máncora, y con su hermanita sacándole la lengua a Speedyto.

JOSSITA COMENTA...

"A las mujeres se las conquista con cursilerías" dijo al aire hace unos días el dizque DJ Speedy Gonzales. Dándose cuenta de semejante animalada añadió enseguida, como intentando ponerle el parche a ese su chupo supurante: "algunas... no todas". Pero ya era tarde, ya se había embarrado nuevamente, y nuevamente a costa de las mujeres, humillando la dignidad de las mujeres.

Pues bien señor Cavernícola Gonzales, tengo que admitir que tiene razón en eso de que "algunas" mujeres se dejan conquistar con cursilerías. Tenemos por ejemplo a esas sus oyentes (en caso de que sean reales) que lo encuentran a Ud. "guapo", "encantador", que le dicen que tiene una voz "sexy", que "quisieran amanecer oyendo esa voz" y otras cosas parecidas. Realmente, después de escuchar todas esas cursilerías, llegamos a la conclusión de que sí, todavía quedan mujeres a las que se les puede embaucar con cursilerías, con sandeces. Después de todo, como dice el refrán, "en el país de los ciegos, el tuerto es rey", por eso Ud., con toda esa cursilería y necedad que dominan su cabeza y su manera de ser, y que no le dejan lugar para un gramo de madurez y cordura, aún puede resultarles atractivo a ciertas mentalidades que no han podido o no han querido o no tienen la capacidad para desarrollar un criterio propio y estar a tono con los tiempos.

Otro día, el mismo señor (habrá que llamarlo de algún modo), nos recomendó a quienes tenemos una postura crítica respecto a él, que cuidemos nuestro hígado, que no mostremos los colmillos ni las garras. Curioso ¿Será ya el alzheimer? ¿No se acordará ya el susodicho de cómo se le cae tan frecuentemente la piel de cordero para dejar ver sus colmillos amarillentos y sus zarpas trinchudas cada vez que un oyente no se acuerda del título de una canción o del nombre de un cantante? ¿Ya no se acuerda de cómo se le derrama la bilis y de cómo se le sacude el hígado (como gato encostalado) cada vez que le piden una canción que a él no le gusta o cada vez que alguien, que no sea él, se equivoca? Mírese en el espejo señor Gonzales antes de dar consejos que Ud. no sigue. La limpieza empieza por casa. Desinféctese e higienícese Ud. antes de ver la mota de polvo en la ropa ajena.

THALÍA, LA "ADORADA" DE SPEEDYTO

Como el film La vie en rose ha puesto de vuelta y media a los programadores radiales, que se rompen el alma buscando y lanzando al aire las muchas versiones musicales que se han hecho del tema homónimo, era de esperar que Speedyto nos saliera con la que es su confesa versión favorita: la de su adorada Thalía. Era algo por lo que se podía apostar. Lamentablemente no hubo con quién, ya que todos estábamos seguros de que Speedyto no nos fallaría, y no nos falló.

Speedyto la elogia con locura y basa sus elogios en lo que el llama "el grandioso sostenido" de la mexicana. Bueno papá, la capacidad pulmonar a lo mejor puede ser útil y menester para los buceadores, pero para los cantantes, salvo para los cultores del bell canto, no es imprescindible. Un grandioso sostenido no necesariamente va de la mano con una "grandiosa interpretación", sobre todo si esa "interpretación" se asemeja más a los trabajosos y quejumbrosos aullidos de alguien con terribles problemas digestivos, como en el caso de la mexicanita, que para Speedyto "canta y encanta".

Hace muy bien en decir todo eso. Con ello pone de manifiesto, lleva a la práctica, lo que con palabras venimos sosteniendo en este blog: su incompetencia profesional, que se trasluce de muchas maneras, pero que afirmando lo de Thalía llega a uno de sus puntos culminantes, esa su incapacidad para diferenciar lo que tiene calidad de lo chabacano. Loar artísticamente a Thalía es como loar artísticamente a Susy Díaz, ni más ni menos. La mexicanita será linda y escultural, un bombón quizá, mientras que Susy Díaz se asemeja más bien a una piñata de yunza, o a un chancho marino pintarrajeado, pero eso es una ventaja sólo física. En cuanto a lo cerebral o a lo artístico, van por ahí.

LA EXTRAÑA OBSESIÓN DE SPEEDYTO (II)


Recapitulando... y completando. Habíamos visto que, cantidad de oyentes, a lo largo de muchos meses y durante los recientes años pasados, habían advertido (me incluyo) una serie ininterrumpida de "coincidencias" entre Speedyto Gonzales (mejor dicho entre su comportamiento al aire) y el libro de visitas del site de Roy Morris. Esas "coincidencias" tenían mucho que ver con la peculiar personalidad de nuestro engreído. Son conocidas -y muy jacarandosamente comentadas- la megalomanía y el narcisismo de nuestro Speedyto. Y esos 2 elementos de su personalidad lo llevan a no soportar que otros tengan lo que él no. Un narcisista se cree lo mejor en el rubro y no tolera ni siquiera la idea de no ser el primero, el mejor, el centro, aunque -como en el caso de Speedyto- no reuna ni remotamente los méritos necesarios para ser considerado como tal. De manera que cuando Roy Morris empezó a internacionalizarse gracias al cambio de emisora de su programa, Speedyto no quizo quedarse atrás. Él también empezó a internacionalizarse. Cuando el tío Morris empezó a recibir cartas de determinado tenor, Speedyto también "recibía" mails de extraordinaria similitud. Si Morris recibía mensajes de Barcelona, Speedyto los "recibia" de Barcelona y de Madrid. Si Morris recibía elogios de una joven, Speedyto los recibía de 3. Lo chistoso es que esos mensajes "recibidos" por Speedyto parecía que eran escritos por la misma mano. La mayoría, digamos... 8 de cada 10, porque algunos sí suenan genuinos. Pero no nos confiamos en lo que nos dice el oído. Hemos sometido los mails leídos por él a un riguroso examen estilístico (será por eso que ahora ya pocas veces Speedyto está leyendo al aire los mensajes? se limita a extractarlos) que nos confirman la sospecha de que "alguien" se estaba mandando mails a sí mismo, o bien un "acomedido" incompetente le estaba haciendo el favor. Y más chistoso aún, hasta los mensajes "recibidos del extranjero" eran idénticos a los locales, ya fuera un español, un gringo, un ruso o un argentino, todos se expresaban como un compadrito de esquina limeña, ¿qué extraño, no?. La globalización idiomática no ha llegado a tanto aún; ni remotamente papá. Es que la megalomanía/narcisismo puede llevar a extremos increíbles, lo peor es que el afectado llega a creerse las propias mentiras, la proppias fantasís, y termina pisando terrenos que lindan con la esquizofrenia; esa es una evolución natural muy frecuente.

Otro elemento que confirma esa relación se da en el hecho, también muy comentado, del enriquecimiento del léxico de Speedyto con términos y expresiones que provienen del mencionado libro de visitas. Alguien me dirá ¿Es que acaso esos patitas son dueños de determinadas palabras y expresiones y nadie más que ellos pueden usarlas? Muy justa la protesta, pero déjenme explicarles: los que llevamos años escuchando a Speedyto (o a cualquier otro comunicador de cualquier medio) sabemos de memoria cuáles son las características, las maneras expresivas y los límites en cuanto a léxico del susodicho. Es decir, la convivencia nos lleva a conocer de qué manera y con qué términos se expresa una persona. Y si de un momento a otro notamos un cambio en esas usos y costumbres expresivas, nos preguntamos: ¿a qué se debe? ¿de dónde la influencia? En el caso de Speedyto no había que plantearse esas preguntas. Todos notamos de dónde venían. Es que ya para entonces el mencionado libro de visitas era vastamente leído (ahora es uno de los foros más leídos del medio... y de más allá, para ser sinceros) gracias a una collerita pituca muy activa (pero también muy exclusivista y con aires de insoportable altivez y autosuficiencia) que participa en él con sus comentarios, a decir verdad: generalmente atinados, fundamentados e interesantes. Y como buena sociedad alienada que somos, nos interesamos de inmediato por todo lo que tenga que ver con la pituquería.

Este tema da para mucho y me guardo material para futuras entradas, ya no lo voy a tocar como tema central porque con remordimiento veo que los temas se acumulan y me dolería sonar desactualizado en los comentarios. Por ahora sólo quiero referirme a otra de las genialidades de Speedyto: El otro día dijo, refiriéndose al blog no oficial de su programa, e invitando a visitarlo porque según enfatizó, "los muchachos del blog están escribiendo cada vez mejor". ¿¿¿Qué??? ¿Cómo fue que dijiste papá? ¿Quién está escribiendo mejor? ¿Quién está escribiendo siquiera? No sé... porque en ese blog nadie escribe. Lo único que hacen es trasladar artículos de otros medios o blogs, mencionando la fuente eso sí, pero... ¿escribir? ¡Qué mentirooooso Speedyto! ¡Qué ejemplo! Ya sabemos que eres mitómano papá, pero no deja de sorprender. ¡Con qué facilidad mientes al aire! te va a crecer la nariz, y te va a quedar más fea de lo que ya es.

Prometemos no demorarnos demasiado esta vez; haremos turnos o ya veremos. Y a los lectores nuevos les sugerimos remontarse hasta nuestras primeras entradas. Allí encontraran nuestros motivos y nuestra declaración tácita de principios.