Uno de los nortes de este blog es dar a conocer puntos de vista distintos, antagónicos (por qué no) a los que se propalan en los medios de comunicación. Tanto en la radio como en la tv (en la prensa escrita felizmente no tanto) abundan los "comentarios" que no se sustentan en conocimientos, en dominio del asunto. Resultan simples opiniones basadas en sólo ocurrencias, caprichos o gustos particulares de quienes los emiten. Lo cual lleva a que muchos de esos "comentarios" terminen siendo arbitrarios o francamente irresponsables, teniendo en consideración que un lider de opinión (una persona ante un micrófono o una cámara) tiene obligaciones éticas que debe tener en mente en todo momento.Siguiendo esa filosofía C&C, lo que voy a comentar a continuación no busca un intercambio de opiniones ni abrir un debate, no me interesa. Pretendo únicamente oponer un punto de vista distinto, contrario, a un comentario a mi parecer apresurado y con fuertes visos de irresponsabilidad emitido en la emisora de Speedy Gonzales. No sorprendería si se tratara de él, es una de sus costumbres hablar sin pizca de responsabilidad. Pero parece que el asunto es contagioso. Me refiero a que una señora DJ de esa emisora, que por casualidad guarda muchas peculiaridades en común con Gonzales, y a quien no podemos escuchar en el blog por razones de horario (por eso agradezco a Mathías Rode, gran amigo, que me hizo llegar la grabación de lo que comentaré) sostuvo, días atrás, y lo repitió enseguida, que "Sinatra, Bennett y Bublé" estaban nada menos que en el mismo nivel estético. No digo artístico, porque cuando se habla de Sinatra y Bennett ya estamos en el terreno de la estética. Entiendo que cierto nivel de fanatismo (en el buen sentido de la palabra) puede llevar a excesos, más que nada en las adolescentes, pero a cierta edad supuestamente se tiene ya mayor control sobre las emociones. Y más si se es un comunicador al aire, lo cual supone ponderación, imparcialidad, objetividad, entre otras cosas. Querer aprovecharse de tener un micrófono o una cámara delante para posicionar al ídolo de sus sueños, en este caso, tiene enorme parecido con la actitud de ciertos periodistas deportivos que suelen endiosar con demasiada facilidad a figuritas "prometedoras" que casi siempre terminan defraudando. No creo que Bublé termine defraudando: no se espera gran cosa de él. Simplemente sucede que no se trata de una gran figura de la canción. Es un fenómeno de masas, sí; pero hay tantas calabazas que lo son, los ejemplos abundan, mientras que muchas figuras realmente trascendentes, en lo artístico, en lo estético, no logran una acogida mayoritaria ni el merecido reconocimiento, y muchas veces terminan en un casi absoluto anonimato. Son contados los casos en que calidad, altura creativa, van de la mano con la popularidad: Sinatra, Presley, Beatles... por citar unos cuantos. No todo lo que se vende como pan caliente tiene necesariamente que ser bueno. Al contrario, en nuestro mundo sucede lo opuesto la mayor parte de las veces. Además, para citar a Eliseo, no todo lo que alcanza cifras millonarias en ventas es bueno para la salud: la pasta básica se vende más que nada... ¿y?
Bublé aparte de gustar, vender y figurar sobresalientemente, y de cantar aceptablemente, no tiene mayores méritos. Los críticos más serios lo consideran una calabacita más. Su creatividad es inexistente, hace covers que no llegan ni a los talones de los originales. Y aburre, se tiene la impresión de estar escuchando a una persona cansada. Creo que es una falta de respeto hacia Sinatra y hacia Bennett haber hecho ese tipo de comparación. Es más o menos como decir: Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan y... Jessica Simpson o Paris Hilton. En nuestro blog hay 3 admiradoras (tibias) de Bublé, pero incluso a ellas la comparación les supo a patinada sobre hielo delgado. Justamente su reacción espontánea fue la que da título a esta entrada.
A los lectores que pudieran encontrar alguna actitud incorrecta de parte nuestra respecto a determinadas personas, les recomendamos remitirse a nuestras primeras entradas. En ellas entenderán nuestras razones y conocerán nuestros fundamentos. Gracias