miércoles, 1 de abril de 2009

PROFETAS DESUBICADOS (por Viviana)

La llamada Hora del Planeta, el sábado 28 de febrero, 8.30 pm, y que tuvo estimable acogida en miles de ciudades en el mundo, fue calificada por Speedy Gonzales como un simple "barullo". Con tono arrogante y despectivo dijo exactamente: "el barullo ese de apaguen las luces...".

Es decir, la colaboración efectiva y práctica con una causa que aparte de noble es crucial, no es para este tío otra cosa que un "barullo". De donde deducimos por lógica que Sandra Muente, Bruno Pinasco, Gian Marco y todas esa otras figuras mediáticas, y todas esas decenas de miles de personas que no dudaron en solidarizarse con esta campaña, no son para Gonzales sino simples "barulleros".

En parte es comprensible, cualquier iniciativa que mueva a la gente hacia la acción concreta tiene que ser menospreciada o calificada negativamente por aquellas personas poco inclinadas a la eficacia de la acción, acostumbradas a sólo hablar.

Puede ser también que lo haya avinagrado de tal manera el hecho de que no fuera él quien tuviera la iniciativa de este generoso gesto colectivo. Conociendo las ínfulas de Gonzales que lo llevan a computarse como un maestro-guía en todas las áreas de la actividad humana, un Moisés de los tiempos modernos destinado a conducir a las masas a la Tierra Prometida, es explicable que haya podido sentirse frustrado con que otras personas y no él hayan tenido tal capacidad de convocatoria. Eso siempre lo exaspera, no sentirse a la cabeza de algo lo pone de cabeza.

Durante la Hora Planeta, según nos contó al aire, se la pasó mirando películas con un amigo. Por supuesto, era de esperar que no se sumara a esta campaña, que no apagara sus luces, que no se solidarizara: él sólo habla.

¿Hará algo efectivo este tío en su vida cotidiana en favor de la salud del planeta? ¿Creerá que hablar y hablar, convocar, sermonear, profetizar el fin del planeta y la humanidad, es suficiente? ¿Hará algún sacrificio, alguna renuncia personal real en favor del planeta? ¿Pondrá siquiera algo de molido de su bolsillo como hacen otros líderes o promotores en este rubro? No creo, él sólo habla.

El lunes 30, quizás como una manera de justificar su inacción, se pasó como media hora de su programa haciendo llamados, criticando a quienes "no toman conciencia", repitiendo por enésima vez lo que ya todos -hasta los niños de nido- sabemos respecto al cambio climático y al peligro que se cierne sobre nuestro mundo por nuestra propia irresponsabilidad. La demagogia de siempre.

Pero en ningún momento le escuchamos decir, por ejemplo: "Yo, Speedy Gonzales, he reducido en tal % mi consumo de energía o mi emisión de monóxido de carbono" ni "He dejado de usar tantas horas o tantos días el aire acondicionado en el trabajo" ni ninguna otra cosa por el estilo; claro que no: él sólo habla; en la práctica, nada de nada.

A lo máximo que llega este pintoresco tío es a la petulancia verbal, al autoendiosamiento, al desprecio por las sanas iniciativas de otros, pero en cuanto a hechos... nada: él sólo habla. Su compromiso con el planeta empieza y termina con el blablablá.

Pero a la salud del planeta no le hacen falta los predicadores ni las fanfarronerías ni los profetas embriagados de sí mismos. La gente, sobre todo los jóvenes, estamos hartos y decepcionados de los demagogos y los vanistorios. El ejemplo es lo que mueve, lo eficaz, lo que induce. Si yo no hubiera apagado mis luces, muchos de mis amigos tampoco lo hubieran hecho, es el efecto dominó. Eso lo entiende hasta un niño, pero Gonzales, no: él sólo habla.

La foto que he elegido sirve para complacer a todas las lectoras que reclaman Bombones varones. ¿Está lindo, verdad?

No hay comentarios: