miércoles, 18 de noviembre de 2009

"SELECTO" GONZALES (por Alexia)

En nuestra mesa de redacción estuvimos divirtiéndonos con el tema de los "valores" de Speedy Gonzales. Creo que en todo o en parte los posts de esta edición de C&C tienen que ver con ese aspecto.

Pues este hombre no se cansa de darnos pruebas de su mentalidad retrógrada. En las celebraciones por el XXXVII semana cultural del Japón -y que Gonzales promocionó tanto, tal vez porque en su horizonte resplandecía comida japonesa gratis-la instrumentista nipona Ritsuko Endo ofreció una función previa a su presentación oficial. Gonzales asistió invitado y al día siguiente le escuchamos contar que él había estado en esa función a la que había asistido "un grupo muy selecto", mencionó a Gonzalo Iwasaki, a Toshiro y a Castro Nalli, finalmente se mencionó con inmodesta modestia a sí mismo, no faltaría más. E hizo hincapié en lo de "selecto".

Sí pues, ya suponemos como logró estar en ese grupo"muy selecto". Las docenas de veces que hemos sido testigos auditivos de como, cada vez que tiene delante en su programa a una posible víctima de sus sablazos, termina la entrevista con peticiones como estas: "No dejen de invitarnos, ¿eh?" o "cuando suceda, tenganos en cuenta" o "vamos a estar esperando a que nos pasen la voz para esa inauguración o ese viaje inaugural". Lógico, mendigando invitaciones de esa manera nunca va a dejar de estar invitado a ese tipo de eventos donde todo es gratis.

Además no dejemos de lado un pequeño pero importante detallito: si Gonzales figura en uno, el grupo automáticamente dejará de ser "muy selecto" aunque claro, nunca dejará de ser "otra clase de aire": aire viciado.

Luego de esa anecdótica nota, el hombre asisitió a otra inauguración creo que en San Miguel, y para variar se trataba de un restaurante (¿notaron esa fija? donde hay comida gratis ahí se encuentra el hombre) y luego de jactarse de que había sido invitado a tal evento, se refirió a la ministra Mercedes Araoz como Mechita, sin duda para dar a entender que era su amiga y que él gozaba de buenas influencias y amistades.

¿Ven? esos son sus valores. Su inmadurez lo lleva a creer que las amistades, las invitaciones, el comer a costa del bolsillo ajeno, son cosas que hacen selecta a una persona. No pues, una persona vale -o debería valer- por sí misma, no por los árboles en cuya sombra se cobija. Además, el hecho de que piense que esas nimiedades pueden impresionar a alguien es una muestra más de su divorcio con los tiempos. Tal vez en su lejano pasado de pensaba así, cuando la mujer no podía ser sino una extensión del hombre. Pero en estos tiempos las cosas han cambiado radicalmente. Le recomendaría escuchar "That don't impress me much" de la genial Shania Twain, quizás si escucha y entiende bien la canción se daría un poco de cuenta de que ahora una mujer no se impresiona con sandeces, por el simple hecho de que la mujer actual está en capacidad de procurarse todo lo que se le antoje sin ayuda ni permiso de ningún hombre.

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